EL UNICO CAMINO, ES LA LUCHA
Decía nuestro Secretario General, Daniel Catalano, en su discurso del 4 de noviembre en el marco de la Jornada de Lucha Nacional, “estamos acá para decirle a Mauricio Macri que no vamos a retroceder un centímetro, que la paritaria la vamos a abrir a los empujones, pero que la vamos a abrir”
Si hay algo que destacamos de nuestra Junta Interna históricamente es la coherencia con la que se maneja. Lejos de conformarnos con la paritaria de este año seguimos luchando y logramos aumentar el salario de la letra más baja y un aumento de entre un 4 y 5 % para el 65% de la planta, pero aun así seguimos peleando por un aumento para la totalidad de los compañerxs. Producto de esa lucha, logramos una mesa de negociación, en la cual no sólo se discute nuestro salario, sino que también, trabajamos en una nueva grilla que además nos permitirá reconocer funciones, carrera y antigüedades.
Lo decíamos en nuestro documento anterior, nuestra postura siempre fue plantarse, por eso, no nos vamos a conformar con un bono de fin de año que define un ¿gremio? desde su cúpula burocrática a espaldas de los trabajadores, dado que la suma “arreglada” no contempla la pérdida de poder adquisitivo que sufrieron nuestros salarios a lo largo del año y lo único que busca es mitigar el malestar de la clase trabajadora y garantizarle al gobierno “un fin de año tranquilo”.
En la última asamblea general nos quedó claro el desguace que están sufriendo todos los sectores del predio. No es casualidad que el ENTE se encuentre a la ofensiva. Lo estamos porque nunca dejamos de pelear con una mirada sectorial, y no naturalizamos las conquistas sino que siempre fuimos un poco más allá. Lo hicimos cuando conseguimos acabar con la tercerización de los compañeros de limpieza. Lo hicimos cada vez que superamos la paritaria central. Lo hacemos exigiendo la libertad de Milagro con bombo y platillo o rechazando los despidos que se han dado en otros sectores demostrando que si nos tocan a uno, nos tocan a todos.
NO VAMOS A SER FUNCIONALES AL PRO.
En este contexto, estamos en una instancia decisiva en la negociación de recomposición salarial en curso, de la misma manera que entendemos que desde las cúpulas sindicales, que lejos de representar los intereses reales de los trabajadores, se le es funcional al gobierno de Cambiemos no dando la pelea que hoy necesitamos (un ejemplo claro fue la no pelea por el veto a la ley antidespidos y no haber lanzado un paro general), desde los trabajadores de base también se le es funcional al PRO cada vez que no se está poniendo el cuerpo en la pelea. En tiempos donde quien baja los brazos dice que esto “es imposible” nosotros vamos a dar la batalla. Porque entendemos que allá en donde aceptemos retroceder, perdemos un derecho.
Nada hermoso se construye con tristeza. En la jornada de ayer logramos ser una multitud que consiguió forzar a los funcionarios a una reunión en donde, si se acepta avanzar en la propuesta, exigiremos un gesto que represente una inmediata mejora en los bolsillos de los trabajadores. Felicitamos con alegría a todos y todas los que se pusieron la camiseta del reclamo, orgullosos de no ser una oposición expectante y testimonial. Tenemos que redoblar los esfuerzos acompañando la lucha y no descansar hasta haberlo hecho todo.
BANCANDO AL COMPAÑERO
Al vaciamiento, la falta presupuestaria que se anuncia, el avance sobre las políticas de memoria, hay que oponerle una batalla que deje en claro que además de estatales, somos trabajadores que defienden su lugar de trabajo porque representa un pedazo de historia arrancada por el extermino. Somos constructores de memoria y conocemos sólo el recuerdo de la lucha.
El MIÉRCOLES 7 vamos a buscar respuesta acerca de cómo seguimos. Bono y la afirmativa a que se empiece a recomponer nuestro salario.
Ahora es el momento de demostrar que mejor que decir es hacer, mejor que prometer es realizar. Sigamos demostrándolo y a redoblar la fuerza.
