En una jornada histórica, los trabajadores y las trabajadoras de la ex ESMA celebramos el Día de la Militancia con un panel en el que recordamos y reflexionamos sobre luchas pasadas y presentes del movimiento obrero.
La actividad, organizada por la Junta Interna del Ente Público Espacio Memoria y Derechos Humanos, a través de la Secretaría de Acción Política, comenzó luego de un recorrido por el predio y una visita al ex Casino de Oficiales y contó con la participación de los militantes del campo popular Fernando Vaca Narvaja (ex Conducción Nacional de Montoneros), Julio César Urien (protagonista de la sublevación del 17 de noviembre de 1972 en la ESMA), Victorio Paulón (Secretario de Derechos Humanos de la CTA), Carlos Muñoz (Secretario de Acción Política de la Junta Interna) y Diego de los Santos (Vocal del Consejo Directivo de ATE Capital).
Pablo Vialatte, delegado general de la Junta Interna, presentó el panel enmarcando la jornada en el doble desafío que tenemos como trabajadores y trabajadoras: el de sostener las disputas por la defensa de nuestros salarios y derechos sosteniendo en alto nuestras banderas políticas. En ese sentido, esta actividad es también una definición de la línea política que esta Junta Interna viene sosteniendo con coherencia durante los últimos años.
Diego de los Santos se refirió a la situación actual de los conflictos que estamos enfrentando los trabajadores y trabajadoras del predio de la ex ESMA (discusiones por salario en el Ente Público, por la modificación de los contenidos en el Museo Malvinas y por el recorte de presupuesto en el Centro Cultural Haroldo Conti) y del Estado en general. Se preguntó también por los desafíos de la militancia, tanto sindical como de otros frentes del campo popular, el día de hoy, cuestión que fue abordada a lo largo del panel. Destacó que como trabajadores del Estado nuestro compromiso es doble, trabajar para la unidad del Movimiento Obrero para todas las peleas sindicales y defender la políticas públicas que en la última década marcaron la ampliación de derechos del Pueblo argentino. También recordó que la compañera militante Milagro Sala, lleva 306 días como presa política del actual gobierno, junto a otros compañeros y compañeras de la Tupac Amaru.
Carlos Muñoz señaló la importancia del gesto de resistencia que significó realizar esta actividad en el predio de la ex ESMA, algo que durante mucho tiempo hubiera parecido impensable para muchas y muchos militantes de larga trayectoria.
Julio César Urien relató su militancia dentro de la Marina, y luego en Montoneros, desde donde planteó, junto con otros compañeros, la necesidad de construir unas Fuerzas Armadas sanmartinianas que pudieran acompañar la lucha de liberación del pueblo. Luego narró el levantamiento que realizaron junto a otros militantes en la ESMA para pronunciar su apoyo a la vuelta de Perón. Además, reivindicó las políticas del gobierno de Néstor y Cristina Kirchner en torno a las Fuerzas Armadas, recordando el histórico acto del año 2005 en el cual Néstor le devolvió formalmente su grado militar, que le había sido negado desde 1975.
Retomando la discusión sobre los desafíos actuales, Victorio Paulón remarcó la necesidad de que la clase obrera asumiera la memoria de los 30.000 desaparecidos como uno de sus grandes momentos de lucha, como lo fuera la Semana Trágica, la Patagonia Rebelde, los bombardeos del ’55, avances de la oligarquía sobre el campo popular. Destacó la emergencia de dirigentes jóvenes en distintos sindicatos y la importancia de la participación de los militantes de mayor trayectoria para mantener vivas las memorias de lucha.
Cerrando el acto, Fernando Vaca Narvaja realizó un diagnóstico del estado de la geopolítica regional, e instó a la militancia a profundizar los lazos de solidaridad y entendimiento entre los distintos procesos latinoamericanos. Sin abandonar la reflexión crítica, recordó algunas decisiones que le tocó afrontar a la militancia en los años ’70, para repensar la coyuntura en curso, como el debate entre vanguardismo y movimientismo y el hiato que en algunas circunstancias se genera en la toma del poder estatal entre los cuadros de gestión y la militancia territorial, de acuerdo a la concepción que las organizaciones populares tengan del “poder real”. Fue la primera vez que “el Vasco” Vaca Narvaja visitara el Espacio Memoria y Derechos Humanos ex ESMA, y lo hizo para profundizar las memorias de lucha junto con los trabajadores.

