El llamado de tono autoritario, detentando el cargo de directora en forma intimidante y violenta, produjo no solo la sorpresa del compañero sino tambien el temor de encontrar su fuente laboral en riesgo ya que, literalmente, esta amenazó con la judicialización del episodio si no se cumplía con la orden establecida. Frases de la funcionaria como: “NO VOY A PERMITIR UNA PATOTA EN LA ESMA” implican una acusación gravísima, que como representantes de los trabajadores no podemos ignorar y nos remite a una etapa nefasta en la historia de nuestro país con el agravante del lugar en donde fue pronunciada, banalizando los terribles episodios sucedidos en la ex ESMA.
La doctora Piñeiro ratificada en su mandato y cargo tres veces por el consejo directivo del IEM maltrata y amenaza compañeros (inclusive, como en este caso, hasta los trabajadores que no pertenecen a su sector), los suyo es una practica permanente y muestra el rasgo ideológico de quienes conducen el Instituto Espacio para la Memoria.
Con el afecto y compromiso de siempre.
Junta interna ATE-ENTE.